Luis Miguel Bravo Álvarez
¿Quién dices que soy yo?
¿Quién dices que soy yo?
No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
¿Dónde estás?, le preguntó el Señor a Adán. ¿Qué tienes en tu mano?, le preguntó a Moisés.¿Acaso ignoraba Dios dónde se escondían Adán y Eva? ¿Acaso no veía que lo que tenía Moisés en la mano era un bastón? En el Antiguo y Nuevo Testamento, Dios hace muchas preguntas. ¿Por qué esta necesidad de interrogar?
¿No son el Padre y el Hijo omniscientes? En su anterior libro, Entrevista a Jesucristo, el autor abordaba las preguntas que muchos personajes le hicieron al Señor. Ahora presenta la otra cara de la moneda: las preguntas que el propio Jesucristo hizo a diversas personas. Cuando Dios hace preguntas, Él ya sabe la respuesta. Si de todas formas plantea el interrogante, lo hace por nuestro bien, no porque necesite obtener información de la que carece. No son dudas suyas. Son necesidades nuestras.
Editorial: Palabra
Autor: Luis Miguel Bravo
Páginas: 352
ISBN: 978-84-1368-441-3
